Domingo, 16 de Diciembre de 2018

Síguenos:

23-12-2014 - 02:21

La madre Jeanne y el niño Juan Carlos

Comentarios

Esta es la historia de la misionera canadiense Jeanne D’Arc Turcotte y el niño Juan Carlos.

Esta es la historia de la misionera canadiense Jeanne D’Arc Turcotte y el niño Juan Carlos.

A dos días de la Navidad, me ha venido al recuerdo un caso conmovedor que me tocó cubrir y que me caló por siempre el corazón. Es la historia de la misionera canadiense Jeanne D’Arc Turcotte y el niño Juan Carlos.

El 14 de agosto de 1992, la monjita llegó hasta el despacho donde debatían los magistrados de la Sexta Sala Superior y les entregó a un niño que no le habían permitido adoptar. Los increpó por su sentencia injusta, dejó al menor y salió rauda.
Cuando los jueces reaccionaron y le pidieron a la policía que la detuvieran, la madrecita ya había desaparecido.
La monjita Jeanne me buscó. Sollozando y apenada me contó que dos años antes había encontrado al niño en un basural, semidesnudo, con su cuerpo lleno de heridas y enfermo de tuberculosis, junto con su madre, que sufría de alteraciones mentales.
Ella lo llevó al Hogar San Pedro, donde trabajaba. Allí le dieron terapia intensiva y lo lograron sanar. La monjita se encariñó con el niño, lo llamó Juan Carlos y decidió adoptarlo.
El Noveno Juzgado de Menores aprobó la adopción, pero en la etapa final apareció el padre del menor y le pidió dinero a la madre para dar su consentimiento. La monjita lo mandó a ‘rodar’. El malvado padre, que incluso había negado la paternidad del menor en dos oportunidades, apeló y el caso llegó a la Sala Superior.
Fue allí donde los magistrados le negaron a Jeanne el pedido de adopción, argumentando que no podía adoptar porque ¡tenía 60 años y era monja!
Al día siguiente, El Comercio denunció la patética e inhumana sentencia, y a partir de allí iniciamos una campaña periodística para que ese fallo fuera revisado. Triste, la monjita regresó a su país y le encomendó a su abogado Raúl Canelo apelar ante la Corte Suprema de Justicia.
El caso de la madrecita Jeanne se convirtió casi en una telenovela tierna, pues la mayoría de los medios escritos y televisivos tomaron el caso.
Seis meses después, el Poder Judicial anunció que el fallo ya estaba listo. La monjita Jeanne volvió al país. El día que se iba a leer la sentencia, la prensa abarrotó la sala. Hubo júbilo, lágrimas y hasta desmayos cuando se escuchó que la religiosa sí podía adoptar al pequeño Juan Carlos.
El 26 de febrero de 1993, Jeanne y el pequeño abordaron el vuelo 602 de Aeroperú y salieron a Montreal. Antes de partir, la monjita me regaló un pesebre con un niño Jesús que hasta hoy adorna mi nacimiento. Feliz Navidad.
Nos vemos el otro martes.

Todos los blogs

MUJER SALUDABLE

Jeannette Marchena.

PADRES E HIJOS

Fernando Maestre. (Psicoanalista)

CON LA SALUD NO SE JUEGA

Alberto Tejada.

ENTRE HOMBRES

Max Lazo.

Emprende Trome

Katty Gines

Doctor Trome

Dr. Alberto Tejada Noriega