Sabado, 16 de Octubre de 2021

Síguenos:

12-08-2015 - 01:15

Heriberto Ruiz: “Con mis hornos, los pollos salen más sabrosos”

Comentarios

Heriberto Ruiz: "Con mis hornos, los pollos salen más sabrosos".

Heriberto Ruiz empezó como soldador y ahora fabrica máquinas para las principales pollerías del país.

Don Heriberto Ruiz quedó huérfano de padre, cuando apenas tenía 8 años, y asumió la responsabilidad de ayudar a su mamá para sacar adelante a sus hermanos menores. Con ese carácter alegre y entusiasta, dejó su querido Lambayeque para trabajar en la capital, donde empezó como soldador. Con el tiempo conoció al creador de los hornos para pollos a la brasa, el suizo Franz Ulrich, quien le enseñó a fabricar estas máquinas.

Trabajaba todo el día y solo descansaba los domingos por la tarde, porque su meta era aprender todo para tener su propio negocio, que lo consiguió con mucho sacrificio. Actualmente, ‘Hornos Ruiz’ ha cumplido 55 años en el mercado y están en las principales pollerías de Lima y también los exporta.

Usted empezó su negocio hace más de 50 años, ¿es verdad que era soldador?

Sí, comencé en 1960, en la empresa del señor Franz Ulrich.

Puede contarnos cómo conoció al señor Ulrich, quien le enseño sus principales secretos…

Soldaba en el parque Porvenir y un día vi que cargaban unos muebles grandes que parecían cabinas, y eran hornos para pollos. Pregunté por el dueño y me ofrecí como soldador, de inmediato me dieron el trabajo. Siempre trabajé duro y parejo, y aprendí a armar solo los hornos. Además, me hice querer mucho por el señor Franz.

Cuando usted sale de la empresa, lo liquidan con 8 mil soles, ¿qué cosa se le pasó por la mente?

Desde el primer día que empecé a trabajar, mi meta era poner mi propia empresa.

¿Qué fue lo más difícil en sus inicios?

Quedé huérfano de padre a los 8 años, tenía que ver por mis hermanos. Vine a Lima y recuerdo que trabajaba todo el día. Solo descansaba los domingos por la tarde porque mi sueño era tener mi propio negocio. Cuando me inicié, invertí mi liquidación, que fue casi 8 mil soles, en el alquiler de un corralón, compré esteras, un parante y un transformador. Ya lo demás vino con esfuerzo.

En su caso, se puede decir que el alumno superó al maestro, porque usted mejoró la técnica. ¿Cuál fue la innovación que hizo?

Le puse puertas y le cambié la parte superior en forma de campana para que el humo tenga salida.

Actualmente, ¿cuántos hornos elaboran a la semana?

Diez a la semana y todos son a pedido.

¿Es verdad que también los exporta?

Sí, a Europa, países asiáticos y Latinoamérica, menos a Argentina.

¿Estudió algún curso para llevar adelante la empresa?

No estudié, soy creativo. Todos mis hornos los he creado, he sacado el horno a leña, el primer horno a gas y el último, el ecológico. Ahora estoy haciendo otra patente que será una sorpresa.

¿En cuánto está valorizado un horno?

De 7 mil para arriba, pero son calidad de exportación. Cien por ciento de acero quirúrgico.

¿Por qué cree que al peruano le gusta tanto el pollo a la brasa?

Porque es un plato que lo come el millonario y también el más humilde. Yo digo en broma, a mis clientes, que el pollo a la brasa es como el ‘Chavo del 8’. ‘Lo ves mil veces, y siempre te gusta’.

¿Diría que sus hornos hacen que el pollo a la brasa sea más sabroso?

Por supuesto. Le he cambiado varios sistemas para que el pollo se cocine bien por dentro, sean jugosos y queden bien doraditos.

Usted es pionero en su negocio, ¿ya sabe a quién dejará su legado?

A mis hijos. Ya me aproximo a los 78 años, pero siempre les inculqué el trabajo y más trabajo…

¿Sus principales clientes son reconocidas pollerías?

Sí, El Corralito, Norky’s, Las Canastas, La Caravana, Pardos Chicken, La Granja Azul, Roky’s.

¿Qué hace con su capital?

Se reinvierte para mejorar.

¿Diría que este negocio es rentable?

Sí es rentable. No me quejo, tengo pedidos para entregar de aquí a 30 días. No tengo stock porque todo son pedidos a comparación de la competencia que están ‘ahuesados’.

¿Sabe cómo es la demanda de los pollos a la brasa en el exterior?

Muy buena. Acabo de venir de Miami y he visto grandes colas para comprar pollos a la brasa. En Miami tengo una tienda de exhibición con mi socio.

¿De dónde saca las ideas, viaja con frecuencia?

Soy creativo. Siempre estoy pensando cómo hacer una máquina nueva. La dibujo y luego la pasan en la computadora.

¿Cuántas personas trabajan con usted?

Unas 60 personas.

¿Qué consejos les daría a las personas que desean iniciar un negocio?

Lo principal es ser responsable, trabajador, honesto y positivo. Si uno piensa que va a perder, no hará nada.

¿Qué sueño tiene como empresario?

Hacer más cosas y quiero apresurarme porque no tengo tiempo, me gustaría hacer más inventos y dejar más patentes para mis hijos. El negocio está en hacer cosas nuevas.

Con 55 años de experiencia en su empresa, si yo le pido que resuma en una frase todo lo vivido, ¿qué diría?

No podría decir que ya llegué, porque todavía me falta hacer más cosas… Tengo vocación en lo que hago, uno aprende todos los días.

¿Algún mensaje para los jóvenes?

Que sean positivos, nunca indecisos, porque el poder mental es muy importante. Para llegar al éxito hay que buscar el más difícil, a veces no he comido, ni tomaba desayuno, pero siempre quise aprender para hacer mi negocio.

*Si te interesó lo que acabas de leer, puedes seguir nuestras últimas publicaciones por* “Facebook”:https://www.facebook.com/Tromepe, “Twitter”:https://twitter.com/tromepe, *y puedes suscribirte* “aquí”:http://trome.pe/newsletter/suscripcion *a nuestro newsletter*.

Todos los blogs

CON LA SALUD NO SE JUEGA

Alberto Tejada.

Doctor Trome

Dr. Alberto Tejada Noriega

Emprende Trome

Katty Gines

ENTRE HOMBRES

Max Lazo.

MUJER SALUDABLE

Jeannette Marchena.

PADRES E HIJOS

Fernando Maestre. (Psicoanalista)